
Historia del Joker: el comodín de la baraja y su origen
El comodín nació en EE. UU. en el siglo XIX como triunfo del euchre. Origen del nombre, diseño, cuántos trae cada baraja, juegos y relación con el tarot.
En resumen
El comodín (joker) es la carta más joven de la baraja. Nació en Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XIX como triunfo máximo del euchre, un juego de bazas, donde se llamaba Best Bower. El primer Best Bower ilustrado que se conoce lo imprimió Samuel Hart en 1863, y a finales de esa década ya circulaban cartas rotuladas «Joker». De ahí pasó al póker, al rummy y, desde los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, a la canasta, que fijó los dos comodines por baraja.
- Origen: euchre, EE. UU., década de 1850-1860
- Nombre: probablemente de Jucker, el juego alsaciano del que viene el euchre (no está demostrado)
- No desciende del Loco del tarot, aunque cumple funciones parecidas
- Hoy: 2 comodines en las barajas americanas y británicas, 3 en las alemanas, 2 en la española de 50 cartas
En una baraja de póker hay 52 cartas con un orden, un palo y un valor fijos, y luego hay una o dos que no encajan en nada. Esa carta sin palo es la que da nombre a nuestra tienda, y su historia es más corta y más concreta de lo que suele contarse: no viene de las cortes medievales ni del tarot, sino de una mesa de juego estadounidense de mediados del siglo XIX. En esta guía repasamos de dónde sale, por qué se llama así, cómo ha cambiado su dibujo, cuántos comodines trae cada baraja y en qué juegos sirve de verdad.
Antes del comodín: una baraja sin cartas libres
Durante casi cinco siglos los naipes europeos funcionaron sin ninguna carta comodín. La baraja llegó a Europa en el último cuarto del siglo XIV, y los palos franceses (picas, corazones, diamantes y tréboles) se fijaron a finales del siglo XV; lo contamos con detalle en la historia de la baraja de póker. En todo ese tiempo, cada carta pertenecía a un palo y tenía un rango. Si un juego necesitaba una carta especialmente poderosa, se la designaba entre las que ya había: el triunfo, una jota concreta, un as.
Esto importa para entender el comodín. No fue una carta que existiera y luego encontrara uso, sino al revés: un juego concreto pidió una carta más, y los fabricantes terminaron imprimiéndola. Por eso la baraja de 52 cartas es varios siglos más antigua que su comodín, y por eso cualquier explicación del joker que lo sitúe en la Edad Media o en el Renacimiento no se sostiene.

El euchre y el Best Bower: el origen documentado
El euchre es un juego de bazas que llegó a Estados Unidos a comienzos del siglo XIX, probablemente con inmigrantes de habla alemana, y que procede de un juego que se jugaba en Alsacia llamado Jucker o Juckerspiel. Fue enormemente popular en el siglo XIX, también entre los soldados de la guerra de Secesión, antes de que el póker le quitara el protagonismo.
Su rasgo más característico está en los triunfos. En el euchre, las cartas más altas no son los ases sino las jotas, que reciben el nombre de bowers (del alemán Bauer, «campesino», que en alemán también designa a la jota):
- Right Bower: la jota del palo de triunfo, la carta más alta.
- Left Bower: la otra jota del mismo color, que pasa a contar como triunfo y es la segunda carta más alta.
A mediados del siglo XIX, los jugadores estadounidenses añadieron una tercera carta por encima de las dos: el Best Bower («el mejor bower»), también llamado Imperial Bower. El historiador de los juegos de cartas David Parlett sitúa ese añadido en la década de 1850, y es la explicación que hoy comparten los especialistas. Las primeras eran simplemente cartas en blanco que venían en el paquete y que se usaban con ese papel.
Con corazones de triunfo, el orden en el euchre con comodín es: Best Bower (el comodín), jota de corazones (Right Bower) y jota de diamantes (Left Bower). Después vienen el as, el rey y la reina de corazones.
Samuel Hart y el Imperial Bower de 1863
El paso de carta en blanco a carta dibujada tiene fecha. Samuel Hart, fabricante de naipes de Filadelfia que después abrió casa en Nueva York, imprimió en 1863 un Best Bower ilustrado al que llamó Imperial Bower. Es el más antiguo que se conoce con diseño propio y se considera el primer antecesor impreso del comodín. Hart venía de trabajar con su tío, Lewis I. Cohen, uno de los pioneros de la industria del naipe en Estados Unidos, y su empresa acabó integrándose en 1871 en la New York Consolidated Card Company.
Durante la década siguiente la carta extra se generalizó. A finales de la década de 1860 empiezan a verse cartas rotuladas ya como «Joker», y en la de 1870 fabricantes neoyorquinos como Andrew Dougherty o Victor E. Mauger incluían su propio joker. Antes de llamarse simplemente «Joker», la carta tuvo otros nombres: Best Bower, Little Joker o Jolly Joker. Este último explica que en Italia el comodín se llame todavía hoy jolly.
El salto a Gran Bretaña
El fabricante británico Charles Goodall, el mismo que contribuyó a fijar el modelo de baraja angloamericano, produjo barajas con joker para el mercado estadounidense en la década de 1870. Para el mercado británico, el comodín llegó poco después: las fuentes lo sitúan entre 1874 y 1880. En apenas una generación, una carta inventada para un juego regional estadounidense se había incorporado a las barajas que se vendían en medio mundo.
| Fecha | Qué ocurre |
|---|---|
| Comienzos del s. XIX | El euchre, derivado del Jucker alsaciano, se extiende por Estados Unidos. |
| Década de 1850 | Se añade al euchre una carta extra como triunfo máximo, el Best Bower; al principio, una carta en blanco. |
| 1863 | Samuel Hart imprime el Imperial Bower, el Best Bower ilustrado más antiguo conocido. |
| Finales de la década de 1860 | Aparecen cartas rotuladas «Joker» y la carta entra en los reglamentos impresos. |
| Década de 1870 | Los fabricantes de Nueva York y el británico Goodall incluyen el joker en sus barajas; el comodín empieza a usarse como carta libre en el póker. |
| 1874-1880 | Primeras barajas con joker para el mercado británico. |
| Década de 1940-1950 | La canasta, nacida en Montevideo en 1939, se pone de moda en América y Europa y generaliza las barajas con dos comodines. |
| Desde la década de 1950 | Las barajas alemanas y austriacas se venden con tres comodines, pensando en el rummy. |
¿Por qué se llama Joker? Las teorías
Sobre el origen de la carta hay consenso. Sobre el origen del nombre, no. Hay tres explicaciones que se repiten en las fuentes serias, y ninguna está demostrada con un documento que la zanje. Conviene leerlas como lo que son: hipótesis.
De «Jucker» a «Joker»
La más citada. El euchre viene del Jucker o Juckerspiel alsaciano; el nombre del juego y el de su carta más alta tendrían la misma raíz, y «Jucker» habría acabado sonando y escribiéndose «Joker» en inglés.
- Hipótesis
- La más aceptada
Más detalle
Encaja con la cronología y con la geografía: el juego llega con hablantes de alemán y la carta nace dentro de ese juego. Su debilidad es que no se conoce ningún texto del siglo XIX que diga expresamente que el nombre de la carta viene del del juego.
La «carta del euchre»
Variante de la anterior: la carta extra se habría llamado coloquialmente «la carta del euchre» (euchre card), y la pronunciación habría derivado en «juker card» y luego en «joker».
- Hipótesis
- Sin pruebas materiales
Más detalle
La propia International Playing-Card Society, que la recoge, señala su punto débil: no se han encontrado cartas antiguas con las inscripciones «Eucher card» ni «Juker card», que serían el eslabón intermedio esperable.
El bromista
La explicación más sencilla: en inglés, joker es el bromista, el que aparece cuando menos te lo esperas y cambia de papel. Una carta que puede ser cualquier otra, o que se cuela por encima de todas, merecía ese nombre.
- Hipótesis
- Compatible con las otras
Más detalle
Explicaría también por qué el dibujo acabó siendo un bufón: el nombre habría arrastrado la imagen. No es incompatible con la teoría del Jucker: un nombre de origen alemán pudo fijarse en inglés precisamente porque coincidía con una palabra que ya tenía sentido.
En español la carta se llama comodín, una palabra que describe su función y no su origen: es la carta que puede tomar el valor de cualquier otra. El uso se ha extendido fuera de los naipes a cualquier recurso que sirve para muchas cosas o que se gasta una sola vez para salir de un apuro.
Cómo ha cambiado su dibujo
El comodín es la única carta de la baraja sin diseño establecido. Las figuras de la baraja angloamericana siguen un patrón heredado y los ases de picas tienen su propia tradición, pero cada fabricante dibuja su joker como quiere y lo registra como parte de su marca. Esa libertad explica casi todo lo que ha pasado con su iconografía.
Del niño al bufón
Los primeros Best Bowers y jokers no muestran siempre un bufón. Hay pícaros, niños, personajes de teatro, animales y figuras alegóricas: el Imperial Bower de Hart, por ejemplo, no era un payaso. El bufón se impuso poco a poco en las décadas de 1870 y 1880, y no es difícil ver por qué. La palabra joker invita a pensar en un bromista, y el bufón completa con naturalidad una baraja que ya tiene rey, reina y jota: es el personaje de la corte que no tiene rango y que puede decir lo que los demás no dicen. Algunos de esos primeros comodines muestran a payasos y bufones de rasgos algo inquietantes, y entre los modelos que se citan aparece el cómico isabelino Richard Tarlton, el bufón más famoso de la Inglaterra del siglo XVI.
Cómo se identifica en la mesa
Como no tiene palo ni número, cada fabricante resuelve a su manera los índices de las esquinas. Hay comodines sin índice, con estrellas (las barajas Bee usan estrellas), con la palabra «JOKER» escrita en vertical o con un monograma de la marca. Es habitual que la baraja traiga dos comodines distintos entre sí, uno a todo color y otro en un solo color, o uno rojo y otro negro. La diferencia tiene utilidad: en algunos juegos los dos comodines no valen lo mismo.
El comodín y el as de picas son las dos cartas en las que los fabricantes se permiten más libertad gráfica. Por eso son también las que más buscan los coleccionistas.
Comodines publicitarios
Al ser una carta sin función fija en muchos juegos, el comodín se convirtió pronto en un soporte publicitario. En el Reino Unido de los años veinte, por ejemplo, el fabricante De la Rue imprimió comodines especiales para marcas de jabón, de aceite de motor o para un periódico de Mánchester, con el anunciante integrado en el dibujo. Las barajas de empresa, de cerveceras o de tabacaleras siguieron la misma lógica durante buena parte del siglo XX: la carta más visible de la baraja servía para llevar el logotipo.
Hoy esa libertad la aprovechan sobre todo las barajas de autor. En las ediciones de diseño, el comodín suele ser la carta más elaborada del mazo, la que firma el ilustrador o la que esconde un guiño para quien conoce la serie.
¿Sabías que existen barajas así?
En esencia, todas las barajas tienen las mismas cartas. Lo que cambia es todo lo demás: el diseño, los acabados, las tintas metalizadas o los cantos dorados. Echa un vistazo a nuestro catálogo y lleva tu propio estilo a la mesa de juego.
Ver el catálogo de barajas →¿Cuántos comodines trae cada baraja y por qué?
No hay una cifra única. Depende del país, del fabricante y de los juegos para los que se pensó la baraja. La respuesta corta: dos en las barajas americanas y británicas, tres en las alemanas y austriacas, dos en la baraja española de 50 cartas. Si buscas el recuento completo de cartas de cada baraja, está en cuántas cartas tiene una baraja.
| Baraja | Comodines | Comentario |
|---|---|---|
| Póker, fabricantes de EE. UU. y Reino Unido | 2 | Suelen ser distintos: uno a color y otro monocromo |
| Póker, fabricantes alemanes y austriacos | 3 | Pensados para el rummy; un juego doble suma 110 cartas |
| Baraja española de 50 cartas | 2 | 48 cartas más 2 comodines, la forma habitual de venta desde mediados del s. XX |
| Baraja española de 40 o 48 cartas | 0 | La versión tradicional no los lleva |
| Juego de canasta o burraco | 4 | Dos barajas de 52 con sus comodines: 108 cartas |
| Baraja de euchre británico | 1 | 25 cartas: 24 más el Benny o Best Bower |
| Baraja de 500 | 1 | 43 cartas en la versión más extendida |
De uno a dos: el efecto canasta
Durante sus primeras décadas, lo normal era que la baraja trajera un solo comodín, que bastaba para el euchre y para el póker con carta libre. El cambio llegó con la canasta, nacida en Montevideo en 1939 y convertida en fenómeno en América y Europa a finales de los cuarenta y en los cincuenta. La canasta se juega con dos barajas y cuatro comodines, así que los fabricantes empezaron a meter dos en cada baraja para que dos mazos completaran el juego. Esa costumbre se quedó.
El tercer comodín alemán
En Alemania y Austria las barajas de cartas francesas llevan tres comodines desde los años cincuenta, de modo que un estuche de rummy con dos barajas trae seis. Por qué tres y no dos no está claro. Una explicación que se ha propuesto tiene que ver con la imprenta: si el pliego de impresión tiene 55 posiciones (11 × 5), salen 52 cartas y sobran tres huecos que se rellenan con comodines. Es una hipótesis razonable, pero nadie la ha documentado.
Juegos que usan el comodín
El comodín cumple papeles muy distintos según el juego. Simplificando, hay tres: carta libre, que sustituye a cualquier otra (rummy, canasta, póker con comodín); triunfo fijo, la carta más alta del juego (euchre, 500); y carta especial con un papel propio (la mona, el dou dizhu). Estos son los juegos en los que más se usa:
Canasta
4comodinesEl juego que fijó los dos comodines por baraja. Se juega con dos barajas de póker y cuatro comodines, en parejas, formando grupos de cartas del mismo valor.
- Carta libre
- 50 puntos
- 108 cartas
Más detalle
Comodines y doses son cartas libres, con límites: un grupo necesita al menos dos cartas naturales y nunca puede llevar más libres que naturales. El comodín vale 50 puntos y el dos, 20. Una canasta sin comodines ni doses es «limpia» y puntúa más. Lo explicamos paso a paso en las reglas de la canasta.
Burraco
4comodinesPariente sudamericano de la canasta, muy popular en Italia desde los años noventa. También usa dos barajas y cuatro comodines, pero admite escaleras.
- Carta libre
- 30 puntos
- Un solo comodín por combinación
Más detalle
Los doses (las pinelle) también son libres. Cada combinación admite como máximo una carta libre, y no se pueden formar grupos solo con doses y comodines. Un comodín en la mesa solo puede reemplazarse por la carta natural que representa.
Rummy y continental
En la familia del rummy el comodín es la carta libre por excelencia: completa tríos y escaleras. En España, el continental se juega con dos barajas de póker y sus comodines.
- Carta libre
- Se puede recuperar de la mesa
Más detalle
En muchas versiones, quien tiene en la mano la carta natural que un comodín representa en la mesa puede cambiarla por él y quedarse el comodín. El rummy básico de una baraja, en cambio, se juega sin comodines, igual que el gin rummy. Tienes las versiones españolas en las reglas del continental.
Chinchón
El rummy español por excelencia se juega con baraja española de 40 o 48 cartas, sin comodín en su forma básica. Muchas mesas añaden los dos comodines de la baraja de 50.
- Opcional
- Carta libre
- Baraja española
Más detalle
Cuando se juega con comodín, una escalera de siete que lo incluye no cuenta como chinchón y no gana la partida de golpe, aunque sí suele dar la bonificación por cerrar sin cartas sueltas. Lo detallamos en las reglas del chinchón.
Póker con comodín
El comodín entró en el póker en la década de 1870 como carta libre, con el nombre de mistigris. Hoy se juega de dos formas: totalmente libre o como «bug».
- Libre o bug
- Permite el repóker
Más detalle
Como bug, el comodín solo vale como as o para completar una escalera o un color; con K-K-comodín-5-2 tienes una pareja de reyes con as, no un trío. Con comodines aparece una jugada que no existe en el póker normal: el repóker (cinco cartas del mismo valor). En el lowball californiano el bug es la carta más baja que no forme pareja. Si quieres ver dónde encaja el repóker, mira el ranking de manos de póker.
Euchre y 500
1comodínLos juegos que conservan el papel original: el comodín es el triunfo más alto, por encima de las dos jotas del color del triunfo.
- Triunfo máximo
- Juegos de bazas
Más detalle
El euchre norteamericano actual ya no usa comodín (juega con 24 cartas), pero el británico sí: 25 cartas, con el comodín llamado Benny o Best Bower. El 500, promovido por la U.S. Playing Card Company, que registró sus reglas en 1904, usa también un comodín como carta más alta y es muy popular en Australia.
Dou dizhu
2comodinesJuego chino de «escalada» para tres jugadores (hay versión para cuatro con dos barajas). Aquí los dos comodines son distintos y son las cartas más altas.
- Carta especial
- Rojo > negro
Más detalle
El orden es comodín rojo, comodín negro, dos, as, rey… La pareja de comodines, llamada «cohete», es la única jugada imbatible. Es uno de los juegos en los que importa que los dos comodines de la baraja se distingan.
La mona y similares
En los juegos infantiles de emparejar, el comodín puede hacer de carta sin pareja: quien se queda con él al final, pierde.
- Carta especial
- Juego infantil
Más detalle
En algunas versiones de la anglosajona Old Maid se añade un comodín solitario, que se convierte en la carta perdedora. Es un uso del comodín como carta intrusa, el opuesto exacto a la carta libre.
Un apunte útil si vas a jugar: el comodín no tiene un valor universal. En la canasta vale 50 puntos, en el burraco 30, en el póker puede ser un as o cualquier carta, y en el euchre es simplemente la carta que gana. Lo resumimos junto al resto de cartas en el valor de las cartas de póker.
El comodín en la baraja española
La baraja española tradicional no tenía comodín. Se compone de cuatro palos (oros, copas, espadas y bastos) y se juega con 40 o 48 cartas según el juego, y ninguno de los juegos clásicos españoles de bazas lo necesita: ni el mus, ni el tute, ni la brisca, ni el guiñote. Lo contamos en la guía de la baraja española.
El comodín entró en la baraja española por imitación de la francesa, ya en el siglo XX. Desde mediados de siglo, la forma habitual de venta en España es la baraja de 50 cartas: las 48 de siempre más dos comodines. Su uso se concentra en los juegos de combinaciones que llegaron con la influencia del rummy, sobre todo el chinchón, donde son opcionales y dependen de la mesa.
En algunos juegos con baraja española el papel de carta libre lo hace una carta normal en lugar de una añadida: en el pokar mexicano, por ejemplo, el as de oros es la carta libre. Es la misma idea que el «deuces wild» del póker, en el que los doses hacen de comodín: no hace falta una carta específica para tener una carta libre, basta con que la regla le dé ese papel a otra.
El comodín y el Loco del tarot: parecidos, no parientes
Es la confusión más extendida sobre el comodín, y se entiende por qué. El tarot tiene una carta sin número ni palo, el Loco (il Matto en Italia, le Mat en el tarot de Marsella, la Excuse en el tarot francés), que se parece mucho al joker: no pertenece a ninguna serie, cambia las reglas cuando se juega y a menudo aparece dibujada como un personaje marginal o un bufón.
Pero son dos cartas con historias distintas. El tarot nació en el norte de Italia en el siglo XV como baraja para un juego de bazas con triunfos, y su Loco lleva ahí desde los ejemplares más antiguos conservados, de mediados de ese siglo. El comodín aparece cuatro siglos después, en otro continente y dentro de otro juego. Un autor de los años setenta propuso que el Loco fuera el precursor del joker; la explicación que hoy sostienen los historiadores del juego, empezando por David Parlett, es que el comodín surgió de forma independiente en el euchre.
Comodín (joker)
- Origen
- Estados Unidos, década de 1850-1860
- Juego de origen
- Euchre
- Papel original
- Triunfo más alto
- Papel habitual hoy
- Carta libre que sustituye a cualquier otra
- Imagen
- Libre; casi siempre un bufón
En resumen: una carta añadida a la baraja francesa para un juego concreto.
Loco del tarot
- Origen
- Norte de Italia, siglo XV
- Juego de origen
- Juegos de tarot (bazas con triunfos)
- Papel en el tarot francés e italiano
- «Excusa»: se juega para no seguir el palo, pero casi nunca gana la baza
- Papel en el Tarock centroeuropeo
- Triunfo más alto (Sküs)
- Imagen
- Tradicional: un loco o vagabundo
En resumen: parte de la baraja de tarot desde sus inicios, con reglas propias.
La relación se puede contar de forma prudente así: el Loco y el comodín resuelven el mismo problema de diseño (una carta que rompe las reglas del resto) y la cultura popular los ha acercado tanto que hoy parecen la misma idea. Incluso el estándar Unicode, que codifica los naipes como caracteres, incluye por separado tres comodines (rojo, negro y blanco; el negro es el 🃏 que ves en el móvil) y el Loco del tarot.
El Joker en la cultura popular
Buena parte de lo que se asocia hoy al joker (el caos, la imprevisibilidad, la sonrisa inquietante) no viene de los naipes, sino de lo que se construyó encima de ellos. Separar lo que está documentado de lo que se repite ayuda a entender la carta.
El villano de Batman y una carta de la baraja
El caso más conocido es el del Joker de los cómics, que apareció por primera vez en Batman nº 1, en la primavera de 1940. Su creación es objeto de una disputa que nunca se cerró entre Bob Kane, Bill Finger y Jerry Robinson. Robinson, que tenía entonces 17 años, sostuvo hasta su muerte en 2011 que el personaje partió de un boceto suyo de una carta de joker, inspirado en una baraja que tenía a mano. Kane defendió que la idea fue suya y de Finger, y que la carta de Robinson solo se usó como tarjeta de visita del personaje en los primeros números. En lo que coinciden las tres versiones es en que Finger aportó la imagen del actor Conrad Veidt en la película El hombre que ríe (1928), con su sonrisa permanente, que marcó el aspecto del villano. Muchos historiadores del cómic atribuyen la creación a Robinson y el desarrollo a Finger.
Lo que sí es seguro es la dirección de la influencia: fue el naipe el que inspiró al villano, no al revés. Cuando hoy un comodín se dibuja con gesto siniestro, está más cerca de esa tradición del cómic y del cine que de los jokers del siglo XIX, que en su mayoría eran personajes cómicos.
El comodín como palabra
En casi todos los idiomas la carta ha dado nombre a una idea: la persona o el recurso que sirve para todo, la baza guardada para el final. En inglés wild card designa también la plaza de invitado en un torneo; en español decimos que alguien es «un comodín» cuando cubre cualquier puesto. Es una de las pocas cartas que ha pasado al lenguaje cotidiano con su función de juego intacta.
El comodín es la carta en la que más se nota el diseño de una baraja
En las ediciones de coleccionismo suele ser la carta más trabajada del mazo.
Ver barajas de coleccionismoComodines de colección
Coleccionar comodines sueltos es una afición consolidada dentro del coleccionismo de naipes, y tiene una explicación práctica: como muchos jugadores tiran los comodines al abrir una baraja de póker, y como cada fabricante y cada edición tienen el suyo, el joker es la carta más variada de todas. Los coleccionistas de naipes suelen centrarse en cuatro cosas: comodines, ases de picas, figuras y dorsos.
El récord Guinness de la mayor colección de comodines lo tiene el mago italiano Donato «Tony» De Santis, de Roma: 8.520 comodines distintos en 2009, todos con imagen diferente (no solo con dorso diferente). Empezó en 1999 a partir de una colección de 2.000 piezas que heredó de otro mago, Fernando Riccardi. Hay coleccionistas que afirman tener colecciones mayores, pero no están homologadas.
Qué hace valioso un comodín para quien colecciona:
- Antigüedad: los Best Bowers y jokers del siglo XIX, sobre todo los estadounidenses de las décadas de 1860 y 1870, son escasos y muy buscados.
- Publicidad: los comodines de marcas, periódicos o empresas, impresos en tiradas cortas.
- Procedencia: hay comodines de casi todos los países con industria del naipe, y cada tradición tiene sus rasgos.
- Ediciones de autor: en las barajas de diseño actuales, el comodín suele ser la carta firmada o la más elaborada, y a veces existen variantes del comodín entre tiradas de una misma baraja.
¿Cuánto cuesta una baraja?
De 5 € a más de 100 €. Las 52 cartas y las reglas son las mismas; esto es lo que cambia.
Para jugar5,95 € | Con diseño12,95 € | Premium17,99 € | De colección34,94 € | |
|---|---|---|---|---|
| Precio típico | 5-9 € | 9-15 € | 15-30 € | 30 € o más |
| Qué la distingue | Diseño clásico de casino | Ilustración de autor en dorso y cartas | Tintas especiales, relieve y estampado en la caja | Tiradas limitadas y cantos dorados |
| Para quién | Partidas en casa | Jugar con algo bonito | Regalar o cardistry | Coleccionar y exponer |
| Ejemplo | Tally-Ho Fan Azul | theory11 Medallion | The Sandwich Series (Luncheon Meat) | Kings Wild LOTR Two Towers Gilded |
| Ver barajas | Ver barajas | Ver barajas | Ver barajas |
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el comodín de la baraja?
No tiene un inventor conocido. Lo añadieron los jugadores estadounidenses de euchre a mediados del siglo XIX como triunfo máximo, primero con una carta en blanco. El primer ejemplar ilustrado que se conoce es el Imperial Bower que imprimió Samuel Hart en 1863.
¿Por qué el comodín se llama joker?
No se sabe con certeza. La teoría más aceptada lo relaciona con Jucker, el juego alsaciano del que procede el euchre. Otras lo explican por la palabra inglesa joker (bromista) o por una deformación de «euchre card». Ninguna está demostrada.
¿Cuántos comodines tiene una baraja de póker?
Normalmente dos en las barajas estadounidenses y británicas, y tres en las alemanas y austriacas. Al principio llevaban uno; el segundo se generalizó con la moda de la canasta, a finales de los años cuarenta y en los cincuenta.
¿La baraja española tiene comodín?
La tradicional de 40 o 48 cartas, no. La de 50 cartas, que es la forma habitual de venta desde mediados del siglo XX, trae dos comodines, que se usan sobre todo en el chinchón como opción de la mesa.
¿El comodín se usa en el póker?
En el Texas Hold'em y en el póker habitual, no. Existen variantes con comodín, ya sea totalmente libre o como «bug» (solo vale como as o para completar escalera o color), y con ellas aparece el repóker, cinco cartas del mismo valor.
¿El joker es el Loco del tarot?
No. El Loco forma parte del tarot desde el siglo XV, en Italia; el comodín nació en Estados Unidos en el siglo XIX para el euchre. Se parecen en función y en imagen, pero los historiadores consideran que el comodín surgió de forma independiente.
¿Cuánto vale el comodín?
Depende del juego. En la canasta vale 50 puntos; en el burraco, 30; en el euchre británico y en el 500 es la carta más alta; en el póker con bug cuenta como as salvo que complete una escalera o un color.
Si después de leer esto te apetece mirar los comodines de otra manera, en nuestra sección de barajas de cartas encontrarás ediciones clásicas y de autor, cada una con su propio joker.
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