Variantes del poker: Omaha, Stud, Razz, HORSE y todas las demas
Todas las variantes del poker explicadas: Texas Hold'em, Omaha, Seven-Card Stud, Razz, HORSE, Short-Deck 6+ y otras. Reglas, historia y cuando jugar cada una.
Variantes del póker: mucho más que Texas Hold'em
Cuando alguien dice sin más "vamos a jugar al póker", casi siempre está pensando en Texas Hold'em. Es la variante que sale en la tele, en las pelis y en la mayoría de partidas caseras. Pero el póker, en realidad, es una familia entera de juegos que comparten unos cuantos principios básicos —apuestas por rondas, manos comparables, la opción de retirarte cuando no ves clara la jugada— y que en los detalles se juegan de maneras muy distintas.
Algunas variantes fueron reinas hace medio siglo y hoy casi nadie las toca; otras son nichos profesionales que solo verás en torneos de alto nivel; y un par son joyas pequeñas que conviene conocer para variar en una partida entre amigos y no aburrirse siempre del mismo Hold'em. Vamos a ir una por una, con calma. La idea no es que salgas de aquí siendo experto en Razz o en Omaha Hi-Lo —cada una daría para un libro—, sino que sepas qué es cada cosa cuando alguien la mencione y puedas decidir si te apetece probarla.
Si todavía tienes dudas con la mecánica básica del póker o con el ranking de jugadas, mejor arranca por cómo jugar al Texas Hold'em y por las manos del póker y su ranking. Con eso interiorizado, todo lo que viene aquí se entiende mucho mejor.
La familia del póker: cuatro grandes ramas
Antes de meternos con variantes concretas, conviene tener un mapa. Aunque la lista de juegos que se llaman "póker" es larguísima, casi todos se pueden agrupar en cuatro grandes familias según cómo se reparten y descubren las cartas:
- Póker de cartas comunitarias: cada jugador recibe unas cartas propias tapadas y hay cartas en el centro de la mesa que sirven a todo el mundo. Aquí caen Texas Hold'em, Omaha y sus derivados. Es la familia que domina el póker moderno.
- Stud: no hay cartas comunitarias. A cada jugador se le van repartiendo cartas propias, unas tapadas y otras destapadas. Seven-Card Stud y Razz son los referentes.
- Draw: cada jugador recibe una mano cerrada y tiene la posibilidad de cambiar cartas por otras del mazo. Five-Card Draw es el clásico; Deuce-to-Seven Triple Draw y Badugi son parientes modernos.
- Straight: la forma más primitiva. Una única mano cerrada, una ronda de apuestas, showdown. Casi extinta en salas serias, pero es el ancestro del que salieron todas las demás.
Cada rama se estira además con formatos hi-lo (donde el bote se reparte entre la mejor mano alta y la mejor baja) y con formatos lowball (donde gana directamente la mano más baja). Esa combinación es la que dispara el número real de juegos posibles hasta hacerse casi inabarcable.
Texas Hold'em: el rey indiscutible
Empiezo por el más conocido para que sirva de referencia con el que comparar los demás. En el Texas Hold'em cada jugador recibe dos cartas tapadas y comparte cinco cartas comunitarias que se van descubriendo en el centro de la mesa. Con esas siete cartas —dos propias, cinco comunitarias— cada uno forma su mejor mano de cinco. Hay cuatro rondas de apuestas: preflop (antes de descubrir nada), flop (después de descubrir tres comunitarias), turn (cuarta comunitaria) y river (quinta y última).
El origen del Hold'em se remonta a principios del siglo XX en una pequeña localidad de Texas llamada Robstown, aunque no hay documentación precisa de quién lo inventó. Llegó a Las Vegas en 1963 al California Club y, un poco por casualidad, se convirtió en el juego estrella de la World Series of Poker cuando este torneo arrancó en 1970 en el Binion's Horseshoe. Durante décadas fue un juego relativamente de nicho, dominado por profesionales que preferían salones humo y ceniceros a los flashes de la tele.
El vuelco llegó en 2003, cuando un contable amateur llamado Chris Moneymaker, clasificado por internet con un satélite de 39 dólares, ganó las WSOP y se llevó 2,5 millones. La escena televisada —con las cámaras "hole card" que dejaban ver las cartas tapadas a los espectadores desde debajo de la mesa— hizo el resto. Antes de 2003 lo que se veía en los casinos era, sobre todo, Stud. Después de 2003, casi todo es Hold'em. La razón práctica es doble: con dos cartas tapadas y cinco visibles para todos, es el formato más fácil de seguir como espectador y el más rápido de aprender para un principiante.
Se juega en tres formatos según cómo estén reguladas las apuestas: Limit Hold'em (apuestas fijas), Pot-Limit Hold'em (nunca puedes apostar más de lo que hay en el bote) y No-Limit Hold'em (puedes empujar todas tus fichas cuando quieras). El No-Limit es el rey de los torneos televisados; el Limit es el que muchos jugadores viejos siguen prefiriendo por ser más "puro" estratégicamente.
Omaha Hold'em: cuatro cartas y una regla que despista
El Omaha se parece al Texas Hold'em por fuera: cinco cartas comunitarias, mismas cuatro rondas de apuestas, mismo flujo general. La diferencia clave es que, en lugar de dos cartas tapadas, a cada jugador se le reparten cuatro. Y hay una regla que suele dar quebraderos de cabeza al principio:
Tu mano final tiene que usar exactamente dos de tus cuatro cartas tapadas y exactamente tres de las cinco comunitarias. Ni más, ni menos.
Esto es muy distinto del Hold'em, donde puedes usar las que quieras: si en Hold'em las cinco cartas del centro forman por sí solas una escalera de color, esa escalera te vale sin tocar tus dos cartas propias. En Omaha eso no funciona. Si tú tienes A♥ K♠ J♣ 2♦ y el centro es A♦ K♥ Q♥ J♥ 10♥, no tienes color de corazones —aunque haya cuatro corazones en el centro y un corazón en tu mano— porque solo tienes un corazón en tus cartas y la regla exige exactamente dos. Y tampoco tienes la escalera real, por el mismo motivo: tus dos cartas obligatorias no se combinan con ninguna trío de las comunitarias para completarla.
Cuesta cogerle el truco al principio: hay que pensar "qué dos elijo de las mías" y "qué tres elijo del centro", no "qué cinco están mejor en total". La primera vez que juegas Omaha viniendo del Hold'em es normal creer que tienes color y descubrir que no en el showdown. Le pasa a todo el mundo.
Pot-Limit Omaha (PLO)
El Omaha se juega casi siempre en formato Pot-Limit: las apuestas no pueden superar el tamaño del bote en cada momento. Se le llama PLO. Es la segunda variante más jugada del mundo, sobre todo en partidas online y en mesas cash de casino. Es famoso por generar botes mucho más grandes que el Hold'em, y no es por casualidad: como cada jugador tiene cuatro cartas de partida, las combinaciones posibles son muchísimas más y las manos hechas salen con frecuencia. Eso anima a apostar fuerte y a que los botes crezcan rápido.
Si te sientas por primera vez en un PLO habiendo jugado siempre Hold'em, es muy fácil meterte en problemas: las manos que en Hold'em son monstruos —un trío, por ejemplo— en Omaha son medianas y a menudo pierden contra alguien que tenía proyecto de color y proyecto de escalera al mismo tiempo. Los jugadores serios de PLO suelen decir que "en Omaha se juega a las nuts": para ganar botes grandes de verdad, casi siempre necesitas la mejor mano posible o algo muy cerca.
Omaha Hi-Lo (Split Pot 8 or better)
Variante del Omaha en la que el bote se reparte entre la mejor mano alta y la mejor mano baja, siempre que la baja "cualifique": las cinco cartas de la mano baja tienen que ser todas distintas y todas iguales o menores que 8 (con el as contando como 1). La mano baja más baja posible es 5-4-3-2-A. Si nadie tiene una mano baja cualificada, el jugador con la mejor mano alta se lleva el bote entero.
Es una de las variantes más complejas del póker porque tienes que pensar en dos manos a la vez. Una carta de tu mano puede servir para tu proyecto alto pero perjudicar el bajo, y viceversa. Forma parte del formato mixto HORSE que veremos más adelante y es habitual en mesas de póker mixto de alto nivel. La estrategia general dice: los proyectos que buscan las dos mitades a la vez (las scoop hands) son las más rentables. Cualquier mano que solo pueda ganar una mitad tiene que valorarse a la baja.
Big O y Courchevel
Dos primos menores del Omaha que a veces te encontrarás. El Big O es Omaha Hi-Lo pero con cinco cartas tapadas por jugador en lugar de cuatro, muy popular en partidas caseras del sur de Estados Unidos. El Courchevel es Omaha con cinco cartas tapadas y con la primera comunitaria descubierta antes del preflop, lo que da más información en la primera ronda de apuestas. Ninguno se ve en torneos grandes, pero saber que existen te ayuda a no perderte si alguien los propone en una mesa privada.
Seven-Card Stud: el rey antes del Hold'em
Durante décadas, el Seven-Card Stud fue lo que la gente entendía por "póker" en Estados Unidos. Hasta bien entrados los años 80 y 90 era la variante dominante en los casinos americanos y el formato principal de las WSOP. Hoy se juega mucho menos, pero sigue siendo seña de identidad de los jugadores de la vieja escuela y forma parte de los formatos mixtos profesionales, así que conocerlo no es opcional si te interesa el póker en serio.
Cómo va una mano de Stud:
- No hay cartas comunitarias. Cada jugador recibe sus propias siete cartas a lo largo de la mano.
- Antes del reparto, todos pagan un ante (apuesta obligatoria pequeña).
- Se reparten tres cartas a cada uno: dos tapadas y una boca arriba. Esa boca arriba se llama door card.
- El jugador con la carta destapada más baja paga el bring-in (apuesta obligatoria de arranque). Si hay empate, se decide por palo.
- Se reparten más cartas boca arriba en sucesivas "calles" (fourth street, fifth street, sixth street), con una ronda de apuestas entre cada una.
- La séptima y última carta se reparte boca abajo (seventh street o river).
- Cada jugador termina con tres cartas tapadas y cuatro destapadas. Forma su mejor mano de cinco con esas siete.
La diferencia más importante con el Hold'em es que el Stud es un juego de memoria y observación: gran parte de las cartas de cada jugador están a la vista. Saber qué se ha repartido —y qué le queda vivo al rival en el mazo— es información crucial. Por eso a los veteranos les gusta tanto: hay menos azar puro y más lectura técnica. Pero es lento de seguir como espectador, lo que explica por qué la tele lo abandonó por el Hold'em en cuanto este último despuntó.
Se juega casi siempre en formato Fixed Limit: apuestas y subidas de tamaño predefinido en cada calle. Los tamaños duplican a partir de la quinta calle, para forzar la acción en la parte final de la mano.
Seven-Card Stud Hi-Lo (Stud/8)
Como el Stud normal, pero con división del bote entre mano alta y baja (8 o mejor, igual que Omaha Hi-Lo). Es la "E" del acrónimo HORSE. Se juega también en formato Limit y tiene fama de ser exigente incluso para jugadores completos: la información visible obliga a leer los rivales todo el rato y la doble mano multiplica las decisiones.
Razz: el póker al revés donde lo bajo gana
El Razz es un Seven-Card Stud invertido. Se reparten las cartas exactamente igual —tres al principio, cuatro más una a una con rondas de apuestas entre cada una—, pero gana la mano más baja, no la más alta. Y hay un detalle muy curioso que lo hace particular: en Razz, las escaleras y los colores no cuentan para tu mano baja, y el as siempre vale 1.
Eso significa que la mejor mano posible es A-2-3-4-5, que en póker estándar sería una escalera (la rueda, o wheel), pero aquí es solo una mano baja de "5", la mejor. Cualquier pareja te destroza la mano: dos cuatros, por ejemplo, te suben muchísimo porque tu mejor mano de cinco cartas ya incluye al menos ese par. La estrategia de salida es bastante clara: solo te interesa entrar con tres cartas que sean todas distintas y, a ser posible, todas iguales o menores que 8. La mejor combinación de inicio es A-2-3.
El Razz es probablemente la variante de póker que más frustra a quien viene del Hold'em, porque tienes que reentrenar a tu cabeza: lo que es bueno aquí es lo que normalmente es malo allí. Pero precisamente por eso es seña de habilidad: los buenos jugadores de Razz suelen ser buenos jugadores en general, porque el juego exige mucha disciplina, no perder de vista nunca lo que tu rival tiene visible y saber cuándo "romper" una mano que se ha estropeado en las últimas calles.
Otra particularidad: en Razz, el bring-in lo paga el jugador con la carta destapada más alta, no la más baja. Cosas del juego al revés.
Five-Card Draw: el póker de toda la vida
El Five-Card Draw es probablemente la versión más antigua del póker tal como lo conocemos hoy, y la base sobre la que se construyó todo lo demás. Es también el formato más sencillo, y el más probable que jugaras de pequeño en casa con tu familia —aunque la variante doméstica española suele tener mil reglas mestizas que no están en el reglamento oficial.
Cómo va:
- A cada jugador se le reparten cinco cartas tapadas de inicio.
- Primera ronda de apuestas.
- Cada jugador puede descartar cuantas cartas quiera (entre 0 y 5) y recibir otras nuevas del mazo. Este es el "draw" que da nombre al juego.
- Segunda ronda de apuestas.
- Showdown.
Es el póker más rápido y, según la mayoría de jugadores serios, el menos interesante estratégicamente en cash porque la información es muy limitada: cada jugador esconde toda su mano, solo se ve cuántas cartas pide. El boom del Hold'em y el Stud lo dejó casi extinguido en casinos y torneos. Hoy sobrevive en partidas caseras y como base del vídeo póker de máquinas.
Ahora bien: para enseñar el juego a alguien que no ha tocado nunca las cartas, es perfecto. Las reglas son tan simples que en cinco minutos cualquiera juega. Si te lo proponen en una velada con amigos, o si necesitas explicar el ranking de manos a un principiante en la mesa, arrancar por unas rondas de Five-Card Draw suele ser mucho mejor idea que tirarse al Hold'em de golpe.
HORSE: el formato mixto que separa profesionales de especialistas
El HORSE no es una variante en sí, sino un formato que combina cinco variantes que van rotando. El acrónimo se lee por las iniciales:
- H — Texas Hold'em (Limit).
- O — Omaha Hi-Lo Split (8 or better).
- R — Razz.
- S — Seven-Card Stud.
- E — Seven-Card Stud Eight-or-better (Hi-Lo).
En un torneo HORSE, cada cierto número de manos (típicamente una órbita completa de la mesa, o un tiempo fijo) cambia la variante. Empiezas jugando Hold'em, después de un rato pasáis a Omaha Hi-Lo, después a Razz, y así sucesivamente. La idea es premiar al jugador completo: no basta con ser fenómeno en Hold'em, hay que defenderse en todas.
La WSOP incorporó el HORSE en 2002 con un buy-in de 2.000 dólares —lo ganó John Hennigan por 117.320—. En 2006 se creó el Campeonato HORSE de 50.000 dólares, considerado por los propios profesionales uno de los torneos más prestigiosos precisamente porque filtra a los especialistas de una sola variante. Lo ganó Chip Reese aquel año por 1,7 millones. Cuando Reese falleció en 2007, la WSOP estableció el Chip Reese Memorial Trophy para el ganador anual, un guiño a lo que ese torneo representa dentro del gremio.
Existen versiones reducidas del formato —HOSE quita el Razz, HORS quita el Stud Hi-Lo—, y también ampliadas: HORSEL añade Lowball Triple Draw, 8-Game Mix mete además No-Limit Hold'em y 2-7 Triple Draw. Pero el HORSE clásico sigue siendo la referencia.
Short-Deck (6+ Hold'em): la rareza asiática que se hizo grande
El Short-Deck, también llamado 6+ Hold'em, es una variante moderna del Hold'em que apareció en las partidas privadas de altos pots de Macao, Hong Kong y Manila alrededor de 2014. Profesionales como Phil Ivey y Tom Dwan la popularizaron con vídeos online en 2015, y desde 2018 tiene torneos televisados dentro de la Triton Poker Series con buy-ins que rondan los cientos de miles. Ivey se llevó el primer evento oficial de Short-Deck de la Triton en 2018 por unos 617.000 dólares.
La idea es muy sencilla:
- Se retiran del mazo todas las cartas 2, 3, 4 y 5: son 16 cartas fuera.
- Quedan 36 cartas en juego (del 6 al as, en los cuatro palos).
- El resto es Hold'em estándar: dos cartas tapadas por jugador, cinco comunitarias, cuatro rondas de apuestas.
Como hay menos cartas, las jugadas hechas salen más a menudo y, sobre todo, las probabilidades cambian. Por eso el ranking de manos se ajusta:
- El color vence al full house. Con un mazo reducido, el color se convierte en más difícil que un full.
- El trío vence a la escalera en la mayoría de casas (algunas variantes lo aplican, otras no; conviene preguntar al sentarse).
- La escalera baja con as es A-6-7-8-9, porque el 5, 4, 3 y 2 no existen.
Además, es habitual jugar con ante del botón —solo el jugador del botón paga la ciega grande equivalente— en lugar del sistema de ciegas tradicional. Eso hace que cada mano tenga bote inicial más grande y que se juegue más rápido.
El resultado es un Hold'em más rápido y mucho más volátil. Los botes se acumulan a toda velocidad, las decisiones son más arriesgadas, y por eso es la variante predilecta de los pros millonarios que buscan acción real en mesas pequeñas. No es buena para principiantes: las probabilidades intuitivas del Hold'em normal aquí no se sostienen, y las manos que "parecían buenas" pierden mucho más a menudo de lo que uno espera.
Variantes menos comunes pero que conviene saber que existen
Hay un puñado de juegos que difícilmente verás en un casino grande, pero que se sostienen en partidas privadas, en torneos nicho y en el imaginario de los jugadores viejos. Los repaso rápido para que sepas de qué se está hablando cuando alguien los mencione.
Five-Card Stud
El abuelo del Seven-Card Stud, que dominaba las mesas del oeste americano en el siglo XIX. Cada jugador recibe cinco cartas: una tapada y cuatro destapadas, con apuestas entre cada carta descubierta. Casi extinto hoy, pero forma parte de la historia del juego y aparece de vez en cuando en salas privadas del sur de EE. UU. Si te lo proponen alguna vez, es una experiencia muy distinta al póker moderno: la información visible es tan grande que casi parece un juego lógico.
Pineapple y Crazy Pineapple
Variantes del Texas Hold'em donde a cada jugador le dan tres cartas tapadas en lugar de dos, y debe descartar una en algún momento. En el Pineapple normal se descarta antes del flop; en el Crazy Pineapple, después del flop, lo que da mucha más información antes de decidir qué carta abandonas. Es un póker más fluido que el PLO y con más acción que el Hold'em, muy divertido para partidas caseras cuando queréis meter algo distinto sin cambiar del todo las reglas. Aparece en algún torneo nicho, pero no en circuitos grandes.
Open-Face Chinese Poker
Variante muy distinta: cada jugador recibe 13 cartas y las organiza en tres manos —de 3, 5 y 5 cartas— que tienen que ir por orden de fuerza (la mano de 3 abajo, siempre inferior a la del medio y a la de arriba). Sin apuestas en rondas: se comparan las tres manos entre jugadores y se reparten puntos. Muy popular en partidas privadas asiáticas y entre profesionales como descanso mental del Hold'em, porque exige planificar la construcción de la mano en lugar de leer al rival. Existen versiones (Pineapple OFC, 2-7 OFC) que meten variaciones extra.
Lowball y Deuce-to-Seven (2-7)
Familia de variantes low: gana la mano más baja, con distintas reglas sobre si el as juega alto o bajo y si las escaleras y colores cuentan en tu contra. El 2-7 Triple Draw es el lowball más exigente porque el as siempre va arriba (la mejor mano es 7-5-4-3-2 sin colores ni escaleras) y las escaleras/colores sí cuentan en contra. Hay tres rondas de descarte con apuestas entre medias. Es un juego duro, muy respetado en el circuito profesional americano y presente en el 8-Game Mix.
Badugi
Variante coreana de la familia draw que llegó a Estados Unidos hacia 2000. Cada jugador recibe cuatro cartas y forma manos de hasta cuatro cartas, con la condición de que sean todas de palo distinto y todas de valor distinto. Gana la mano más baja según ese criterio. Si tienes cuatro palos distintos, tienes un badugi; si solo puedes formar una mano de tres palos, tienes un badugi de tres cartas; y así. Es extraña, divertida y muy específica. Se juega con descartes (hasta tres rondas de draw).
Chinese Poker (Cerrado)
Como el Open-Face Chinese, pero con las 13 cartas dadas de una vez y sin construcción progresiva. Cada jugador organiza su mano en tres bloques y se comparan. Es una variante social clásica en Asia, con un puñado de torneos internacionales y ampliamente jugada como formato de tiempo libre entre profesionales de otras variantes.
Otras curiosidades: Guts, Follow the Queen, Anaconda
Los dealer's choice —esos formatos caseros americanos donde cada mano el dealer decide qué variante se juega— tienen decenas de opciones exóticas: Guts (con manos de 3 cartas y sudden death), Follow the Queen (donde las reinas convierten cartas en wilds), Anaconda (con pases de cartas entre jugadores). Ninguna de ellas es "poker serio", pero si te invitan a una partida familiar en Estados Unidos, no te sorprendas si sale cualquiera de estas.
Qué variante juegas según lo que quieres
Como resumen práctico, un cuadro para orientarte según el objetivo. No es una tabla dogmática: es simplemente la respuesta más razonable a "qué me recomiendas si busco X".
| Si quieres... | Variante recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Aprender desde cero | Texas Hold'em o Five-Card Draw | Hold'em es la más explicable con material online; Draw es la más rápida y la que menos reglas te obliga a interiorizar de golpe. |
| Una noche divertida con amigos | Texas Hold'em alternando con Crazy Pineapple o Draw | Rueda bien, la gente entiende las reglas rápido y meter variantes puntuales quita monotonía. |
| Más profundidad estratégica con reglas parecidas al Hold'em | Pot-Limit Omaha (PLO) | Mismo flujo pero muchísima más complejidad en decisiones. |
| Salir del Hold'em sin complicarte demasiado | Seven-Card Stud | Reglas claras, gran carga estratégica y muy formativo para leer mesas. |
| Probar algo radicalmente distinto | Razz o Chinese Poker | Razz invierte la lógica del juego; Chinese cambia el paradigma por completo. |
| Probarte como jugador completo | HORSE | Si sobrevives, es que sabes de póker de verdad. |
| Acción rápida en mesas cortas | Short-Deck (6+ Hold'em) | Botes grandes, decisiones frecuentes, ideal para partidas de 4-6 jugadores. |
| Un juego de descarte puro | 2-7 Triple Draw | Prueba de disciplina y lectura sin cartas visibles. |
Cómo alternar variantes en una velada casera
Un truco que sube mucho la calidad de una partida entre amigos es rotar variantes cada cierto número de manos. No hace falta jugar HORSE profesional; con hacer una versión doméstica ya cambia mucho la sensación de la noche. Un formato que funciona bien:
- Arrancar con una o dos vueltas de Five-Card Draw mientras llegan todos y calientan.
- Pasar al Texas Hold'em como columna vertebral de la partida —cinco o seis vueltas.
- Meter una vuelta de Crazy Pineapple o de Omaha para variar.
- Si hay jugadores experimentados, terminar con una vuelta de Razz como reto final.
Antes de empezar, dedica dos minutos a explicar cada variante en voz alta cuando toque la primera vuelta. No hace falta que todos sean maestros; basta con que sepan cuántas cartas se reparten, qué gana y qué apuestas hay. Y ten a mano el glosario de términos del póker por si alguien se pierde con la nomenclatura de bring-in, ante o showdown.
Errores típicos al probar variantes nuevas
Cuando se salta de Hold'em a otra variante por primera vez, hay tres o cuatro trampas mentales muy comunes que conviene tener en cuenta.
1. Sobrevalorar manos que en Hold'em son buenas
El caso más claro: un trío en Omaha es una mano regular, no un monstruo. Un par de ases en Short-Deck se enfrenta a muchas más manos hechas que en Hold'em porque las jugadas altas salen mucho más. Antes de sentarte, mira una tabla de ranking de manos ajustada a la variante y calibra qué vale cada cosa en ese juego.
2. Ignorar la regla "exactamente dos" del Omaha
Muy típico. Ves cuatro corazones en el centro, tienes un corazón en tu mano, y crees que tienes color. No lo tienes: la regla exige exactamente dos cartas propias más exactamente tres del centro. Los showdowns dramáticos en Omaha suelen ser porque alguien no la aplicó bien.
3. En Razz, olvidar que las escaleras y colores no cuentan
Otro clásico. Tienes A-2-3-4-5 y crees que "es una escalera, no vale para bajo". Vale para bajo, y es la mejor mano de todas. La cabeza tarda unos cuantos manos en asimilarlo.
4. En Stud, olvidar mirar las cartas destapadas de los rivales
La mitad de la información del Stud está en las cartas boca arriba del resto de la mesa. Si estás obsesionado con tus propias cartas y no miras las de los demás, estás renunciando a gran parte del juego. Es un cambio de mentalidad importante para quien viene del Hold'em, donde las únicas cartas visibles son las comunitarias.
5. Aplicar rangos de apertura del Hold'em a otras variantes
Los rangos de manos que abres en cada posición de la mesa son específicos del Hold'em. En Omaha, por ejemplo, las manos que se abren son totalmente distintas. En Stud, ni siquiera hay "posición" en el mismo sentido, porque el bring-in fuerza el arranque. No trasplantes ciegamente lo que sabes.
Preguntas frecuentes sobre variantes del póker
¿Cuál es la variante de póker más jugada del mundo?
El Texas Hold'em, con muchísima diferencia. Es la variante dominante en torneos profesionales, partidas online, casino y partidas caseras desde principios de los 2000. La segunda más jugada es el Omaha Pot-Limit (PLO), sobre todo en mesas cash de alto nivel y en salas online.
¿En qué se diferencia el Omaha del Texas Hold'em?
En Omaha cada jugador recibe cuatro cartas tapadas en lugar de dos, y tiene que usar exactamente dos de las suyas más exactamente tres de las cinco comunitarias para formar su mano final. En Hold'em se pueden usar las cartas que quieras entre las siete disponibles. Esa regla cambia toda la estrategia y hace que las manos hechas sean muchísimo más frecuentes.
¿Qué es el Razz?
Es una variante de Seven-Card Stud donde gana la mano más baja. Las escaleras y colores no cuentan en contra y el as vale como 1 (el valor más bajo). La mejor mano posible es A-2-3-4-5 —la "rueda"—. Cualquier pareja te perjudica de inmediato. Se juega en formato Limit y es parte del HORSE.
¿Qué significa HORSE en póker?
Es un formato mixto que combina cinco variantes que se van rotando: Hold'em, Omaha Hi-Lo, Razz, Stud y Stud Hi-Lo. Se considera la prueba más exigente para un jugador profesional porque obliga a dominar varios sistemas distintos. La WSOP tiene un campeonato HORSE de 50.000 dólares de buy-in desde 2006, ganado en su primera edición por Chip Reese.
¿Qué es el Short-Deck o 6+ Hold'em?
Es Texas Hold'em pero quitando del mazo todas las cartas del 2 al 5: quedan 36 cartas. Las jugadas hechas salen más a menudo y por eso se reajusta el ranking (el color vence al full, por ejemplo). Apareció en partidas privadas de Asia hacia 2014 y desde 2018 tiene torneos televisados en la Triton Poker Series.
¿Cuál es la variante más antigua?
El Five-Card Draw es probablemente la forma más antigua del póker tal como lo conocemos, base del vídeo póker y del póker doméstico. Se considera el "padre" de las demás variantes. Los Stud aparecieron a mediados del siglo XIX, y los Hold'em a principios del XX (el Texas Hold'em moderno se popularizó en Texas en los años 60 y se internacionalizó en los 80). La historia de la baraja de póker corre en paralelo a la de las variantes: cada una se apoya en la baraja francesa de 52 cartas.
¿Se juegan otras variantes con baraja española?
No. El póker es un juego de palos franceses y baraja inglesa de 52 cartas. Si quieres jugar con baraja española, hay muchísimos juegos tradicionales —mus, brisca, tute— pero no son póker. Para entender la diferencia entre sistemas de baraja, mira los palos de la baraja de póker y la guía completa de barajas de póker.
¿Qué variante conviene aprender la segunda, después del Hold'em?
Depende de qué te apetezca. Si quieres seguir en el terreno de las cartas comunitarias y meterte en algo más profundo estratégicamente, el PLO (Pot-Limit Omaha). Si quieres una variante distinta pero clásica, el Seven-Card Stud te da otra manera de pensar el póker. Si quieres una experiencia radicalmente opuesta, el Razz te obliga a reprogramar el cerebro.
Para llevártelo a la mesa
Conocer varias variantes te abre el juego de una manera que no te imaginas hasta que lo pruebas. Una noche de póker en casa que vaya alternando rondas de Texas Hold'em con Five-Card Draw y, si los jugadores tienen experiencia, una de PLO, es muchísimo más divertida que jugar siempre lo mismo. Y una vez que dominas dos o tres variantes, empiezas a ver el póker de otra manera: descubres que gran parte de lo que aprendiste jugando Hold'em —posiciones, pot odds, agresión medida— es transferible a las demás con matices, y que las que parecían "raras" tienen su propia lógica coherente.
Para casi cualquier variante de las que cubrí aquí —menos las raras como el Chinese Poker o el Badugi— una baraja de póker estándar te sirve. Pero conviene tener un par en rotación si vais a jugar muchas manos: el Stud y el Razz, por ejemplo, manosean mucho las cartas porque todo el mundo las gira, y una baraja se estropea antes. Una Bicycle Standard o una Tally-Ho son las dos referencias clásicas y las vas a encontrar en cualquier mesa seria. En nuestra selección de barajas de póker tienes lo que recomendaríamos a un amigo que está empezando.
Si lo que te pica ahora es la teoría profunda, los siguientes pasos lógicos son entender por qué las posiciones en la mesa importan tanto, dominar la tabla de manos del póker sin pensar y empezar a calcular pot odds antes de cada decisión. Ahí es donde el póker deja de ser un juego de suerte y empieza a ser lo que es en realidad: un juego de información parcial con decisiones repetidas.
Póker
Gemini Casino Phthalo Green
One Piece – Robin
One Piece – Chopper
Tally-Ho Autumn Circle Back
Tally-Ho Gaff
Tally-Ho Fan White Rose
Bicycle Elton John
Bicycle Disney Villanos Verde
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